Los pediatras alertan de carencias y riesgos en el sistema de Atención Primaria en Canarias

  • Los especialistas denuncian que el 30% de las 312 plazas en Atención Primaria de Canarias están cubiertas por médicos de otras especialidades y que hay facultativos con más de mil pacientes.
  • Denuncian que los recortes hacen que no se cubran bajas ni vacaciones en Atención Primaria, a lo que se suma que la carga laboral hace poco atractiva esta especialidad para los médicos que acaban el MIR

Día 8 de Octubre, día de la pediatría. “Recuerda, el mejor médico para los niños es el pediatra”

Los pediatras han advertido este viernes, 7 de octubre, de que peligra el modelo de atención sanitaria infantil, puesto que más del 30% de las 312 plazas en Atención Primaria de Canarias están cubiertas por médicos de otras especialidades, y en algunos casos hay 80 facultativos con más de mil pacientes.

El presidente de la Sociedad Canaria de Pediatría en Santa Cruz de Tenerife, Luis Ortigosa, ha afirmado hoy en rueda de prensa que, con motivo de la celebración del Día de la Pediatría,8 de Octubre, los médicos de esta especialidad han decidido advertir sobre el hecho de que «el mejor médico para el niño es el pediatra».

Al respecto, la vicepresidenta de la Sociedad, Carmen Rosa Rodríguez, ha subrayado que en los centros de Atención Primaria del archipiélago hay 312 plazas de pediatría con un cupo promedio de 887 niños, pero 80 de estos facultativos deben atender a más de mil.

En la provincia de Santa Cruz de Tenerife hay 141 plazas, pero de éstas solo 96 están ocupadas por pediatras, lo que representa el 68% y, aunque hay médicos que se esfuerzan en «reciclarse», el hecho de que los niños no sean atendidos por especialistas en salud infantil repercute en un mayor gasto en pruebas complementarias innecesarias y un uso no racional del medicamento, ha detallado Rodríguez.

Incidencia de los recortes en Sanidad

Luis Ortigosa ha expresado su preocupación por la incidencia en este ámbito de los recortes y ajustes económicos, que provocan que no se cubran las bajas ni las vacaciones de los pediatras en Atención Primaria, a lo que se suma que la carga laboral ha convertido esta especialidad en no atractiva para los médicos que han acabado el MIR.

Ha recordado además que los pediatras atienden tanto al niño sano como al enfermo, pues realizan un seguimiento desde que nace hasta los 14 años con un nivel de formación elevado y específico que, sumado a los programas de salud infantil y la universalización de los programas de vacunación, han contribuido a que la mortalidad infantil haya pasado de 7,6 en 1990 a 3,2 en 2010.

Sin embargo, ha expresado Ortigosa, la situación de la pediatría en Atención Primaria «es un claro ejemplo de la debilidad actual que está viviendo el modelo, con saturación en las consultas y carencia de oferta de puestos de trabajo en centros de salud», pero el escaso número de profesionales especializados «es solo la punta de iceberg de la situación pediátrica actual».

Carmen Rosa Rodríguez ha explicado que a esta problemática hay que añadir la falta de plazas de formación pediátrica vía MIR, que un año más no ha alcanzado el número de plazas acreditadas necesarias, al convocarse 413 de las 433 necesarias, y la jubilación de los pediatras veteranos, que hará que a medio plazo no se produzca «el recambio necesario».

En opinión de los pediatras hay «numerosos retos» para conseguir una asistencia pediátrica de excelencia en la provincia, entre los que habría que destacar los de potenciar la Pediatría de Atención Primaria con una mejora de las condiciones laborales y evaluación de la cartera de servicios que realmente ofrece.

Estos especialistas piden, además, potenciar las subespecialidades pediátricas, tanto a nivel hospitalario como extrahospitalario y mejorar la comunicación entre los distintos niveles asistenciales.

Ortigosa ha añadido que la Sociedad Canaria de Pediatría en Santa Cruz de Tenerife ha desarrollado unas Guías clínicas de derivación atención primaria-especializada con el objetivo de optimizar recursos y facilitar la formación continuada de los pediatras. Además, según ha indicado, se le ha ofrecido a la Dirección General de Programas Asistenciales del Gobierno de Canarias que participe en estas Guías Clínicas «pero hasta el momento no hemos recibido una respuesta positiva desde la administración sanitaria».

Educar también a las familias

Los pediatras también subrayan que es preciso fomentar políticas de educación en temas de salud en las familias con el fin de prevenir enfermedades como la obesidad, la diabetes o la hipertensión y desarrollar estrategias para mejorar las coberturas vacunales de la población infantil y adolescente, con el objetivo de conseguir que ningún niño quede sin vacunar.

Mejoras en la dispensación de vacunas

Sobre este asunto, Ortigosa ha indicado que desde hace años ha existido un acuerdo entre la Sociedad Canaria de Pediatría y la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias para vacunar a todos los niños de forma universal y gratuita en cualquier punto de vacunación, ya sea en los centros de salud o en las consultas de Pediatría que ejercen fuera del sistema público.

Sin embargo, ha matizado, desde enero de 2015 este sistema, que ha venido funcionando «de forma excelente hasta alcanzar coberturas de vacunación superiores al 95%», ha dejado de funcionar para determinadas vacunas como la antineumocócica o la varicela, que ya solo se pueden aplicar en los centros de Atención Primaria.

«De mantenerse esta situación se van a ir generando fallos en las coberturas vacunales», ha advertido el pediatra, que además ha subrayado que hay que hacer accesible la formación en distintas patologías que emergen en la sociedad como el acoso escolar, separaciones conflictivas y aparición de trastornos relacionados con las nuevas tecnologías, como la adicción a las redes sociales.

«Evidentemente hay numerosos aspectos que están pendientes de mejorar, como la disminución de las listas de espera en pruebas complementarias y consultas con especialidades desde los centros de Atención Primaria, una dotación correcta y suficiente en servicios pediátricos hospitalarios y de Atención Primaria y una buena coordinación entre ésta y el hospital, entre otros problemas por resolver», ha concluido.